
The most persisten images of the Bienal - by Cubans and artists of other nationalities - are boats and airplanes. The simple reading of this imagery is as a means of escape. But the artist's intentions vary. Costa Rica's Manuel Zumbado has created a makeshift airplane, a replica, he says, of the Wright Brother's original. For him the plane signifies "the possibility of bringing people together."
Boston Globe del domingo 24 de diciembre,2000.
"Arts Etc." artículo por Christine Temin

El arte de la instalación se inicia en los cincuentas y es una de las más recientes manifestaciones en el arte en constante crecimiento y ebullición.
Todo el ciclo de desarrollo artístico se inicia en las paredes irregulares de las nuevas de Altamira y Lascaux, con simples y gloriosos dibujos que registran la acción del cazador y sus presas de este punto el arte evoluciona hasta llegar al Siglo XVI, en donde hasta entonces la expresión artística ha sido casi siempre parte integral de la arquitectura, plasmando eventos importantes socio-políticos y religiosos.
El artista inicia la creación de la pintura portátil ya que de ser artesano dependiente de un patrón, un papa o un emperador, pasa a ser artista independiente ganando así su libertad de expresión y la posibilidad de trabajar en su propio estudio. El artista ya puede transportar y ofrecer sus obras a más clientes y dejar de trabajar solo por comisión.
El intercambio comercial trae como resultado la creación de Museos y Galerías.
Toda vez inspirados en la Guernica de Picasso inician las obras de proporción heroica como las de Jackson Pollock y Barnett Newman, Frank Stellar artista norteamericano, libera el formalismo del rectángulo presentando formatos en diversas formas geométricas y los trabajos de Segal y Kaprow introducen de nuevo en el arte de la energía y fuerza de vida del medio ambiente. En los años 60 s y 70 s el arte se transforma en expresión más conceptual y las posibilidades intelectuales se expanden a lo largo de todo este siglo, dando inicio a la creación de la obra de arte conceptual virtualmente invisible, a las instalaciones efímeras, y a la mezcla de técnicas no tradicionales que incorporan imágenes en movimiento; viene un giro de apertura a experiencias diferentes a las tradicionales que insisten en penetrar en el mundo de lo cotidiano.
Los museos y las grandes galerías se han convertido en los patrocinadores de la gente creativa que investiga la estética "avanzada" con nuevos valores- y de propuestas experimentales que buscan provocar al espectador haciéndolo sentir espacios reales y no símbolos alusivos.
Los artistas que trabajan técnicas no convencionales como las instalaciones, se han convertido en los exploradores de la nueva generación, que irrumpen en un campo duro de lograr, ya que su sello no comercial dificulta la posibilidad de financiamiento.
El Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica tiene el orgullo de presentar al borde del nuevo siglo, a uno de esos exploradores Manuel Zumbado cuya obra prolonga la experiencia humana y crea situaciones reales que permiten al espectador ser parte de la experiencia artística. Al espectador se le presenta la posibilidad de integrarse a espacios y circunstancias creadas por el artista que promueve una vivencia humana, y arman un puente una prolongación entre las fantasías, costumbres, expectativas y el mundo real de lo cotidiano del ser humano en sociedad.
En esta ocasión el artista utiliza la luz, la interacción espacio espectador y el proceso mental de imágenes impregnadas culturalmente en su experiencia interior, a través de lo experimentado en el costumbrismo y los Festejos Populares de nuestro país, Costa Rica.
El espectador es introducido como arte y parte de la obra artística.
Zumbado integra al visitante atrayéndolo por la curiosidad y la emoción sorpresiva, sirviéndose de un cuerpo y acción para hacerlo vivir individualmente un proceso correctivo.
Son estos artista exploradores los que llevaran a al experiencia artística hacia puertas desconocida en le mundo de la expresión imaginativa, que cada día tiende mas a involucrar al espectador, obligándolo a abandonar cada vez con mayor fuerza su posición pasiva-recptiva que tradicionalmente ha asumido.
Bienvenido el nuevo milenio un aplauso a quien toma el riesgo de dar nuevos pasos. Necesitamos gente atrevida e innovadora en el campo de la expresión artística.
Debemos tener una mente abierta, madura y espontanea para poder recibir con naturalidad y sin perjuicios escenas o prolongaciones de la vida privada del ser humano en la lucha por sobrevivir.
El artista en su arte frecuentemente desnuda el alma y pone al descubierto su mundo interior, su esencia que es única en cada uno de nosotros, pero que en resumen habla de dolores, alegrías y placeres que todos hemos vivido.
Arq. Rolando Barahona
Director
Utilizando como punto de partida la cultura popular, sobre todo aquellos encuentros de ilusión que tantas veces nos maravillan en las fiestas de fin de año en Zapote Manuel Zumbado medita en sus instalaciones acerca de una de la actitudes humanas primarias: la fascinación con lo inexplicable.
El espacio arquitectónico toma cuerpo como una caja mágica de ilusiones y se convierte en el sitio idóneo en el cual Zumbado replantea su viejo interés por la fotografía experimental de fines de siglo y los inicios de la cinematografía, la cual logra finalmente crear y proyectar diversas ilusiones visuales y nuevas realidades míticas.
Desde tiempos inmemoriales el ser humano, a través de las diferentes mitologías y construcciones religiosas, ha comunicado su deseo de transcender y mutar en un ente mágico o elemental. Intentó tener acceso a las fuerzas esenciales de la naturaleza, viviendo entre la fascinación y el miedo que le produjo el misterio de aquello que escapaba a su comprensión.
Para trabajar en este tema, este artista se ha interesado en las representaciones precolombinas que unen lo antropomorfo con lo zoomorfo y en las leyendas o narraciones de la época de la Colonia como la Segua o la Tule Vieja. Se interesa también en las historias que escuchó en su infancia como es el caso de la figura en El Coco, con la cual las madres atemorizaban a sus hijos. Zumbado empleó como referente este rasgo cultural la elaboración que de él efectuó Francisco Amighetti en su libro Francisco en Costa Rica, para cuya ilustración el artista ejecutó un grabado en donde El Coco (Diablo) cubre su rostro con una máscara, elemento empleado desde tiempos inmemoriales para apropiarse y trasmutar en otra naturaleza.
Estas experiencias relacionadas con el temor, se unen con la fantasía de lo mágico de las fiestas populares de la literatura y el cine. Sin duda alguna, presenciar y experimentar la vivencia de la Casa de los sustos o La Mujer sin Cabeza; sufrir en la butaca de un cine viendo El Hombre Lobo o leer Nosferatu, nos introduce en esa región inexplicable en donde la realidad y el sueño, el miedo y el asombre, actitudes omnipresentes en la cultura humana desde tiempos arcanos, nos permite por instantes trascender la dimensión de la conciencia e introducirnos en la regiones de lo irracional.
La historia del arte desde sus primeros momentos nos ofrece en la representación del chaman la alteridad hombre-bestia, en la que la transformación y el zoomorfismo se alternan con la imagen humana. Durante muchos siglos el cristianismo en su iconografía vistió al mal y al pecado con las prendas de la mostruosidad temible y, en épocas más recientes, lo humano asociado con la bestialidad aparece en la obra de Goya, Ensor y Bacon, o en filmes como El Gabinete del doctor Caligari de Robeert Wiene que plantean la misma idea.
Manuel Zumbado renueva su interés ya probado en el ejercicio de la instalación, forma artística contemporánea, y en la que ha experimentado con el video como parte integral del concepto. Al practicar este tipo de arte Zumbado sigue el sendero que han trazado artistas del siglo XX como Marcel Duchamp, Joseph Beuys, Nam June Paik y Bill Viola.
Zumbado ha preparado entre 1993 y 1997 varias instalaciones para diferentes museos en Costa Rica como es el caso de la realizadas para los Museo de Banco Central, el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, el Museo de Arte Costarricense y el Instituto Goethe. En el exterior efectúo una instalación para la Merdith Kelly Gallery otra para la V Bienal de la Habana. En todas ellas la inclusión del video jugo un importante papel.
En las postrimerías del siglo, en tiempos de confusión y crisis, en un momento en que se habla del cambio de milenio en términos a veces fatalistas; los temores y creencias ancestrales toman una nueva dimensión en la vida social y se infiltran también en el diario acontecer de los seres humanos.
Frente al descrédito de lo racional, recrear estos sentimientos, desde el ámbito artístico se constituye en una reflexión sobre la condición humana. Condición que, pese a su gran desarrollo en muchos campos, continúa plagada de los mismos atavismos y temores que parecen ser consustanciales a la estructura misma del pensamiento humano y que le acompañan desde la alborada delos tiempos.
Ileana Alvarado
Efraím Hernández
curadores 1999

Zumbado frequently combines video and installation work with his paintings as part of his desire to involve, incite and engage the viewer.
Zumbado frecuentemente combina video e instalación con su pintura, todo es parte de su deseo de incitar, involucrar y comprometer al espectador.
Kathleen McCloud
Pasatiempo. December 20, 1996
"En Manuel Zumbado conviven varios artistas. Al creador de videos y al video-instalador los encontramos tras un arduo recirrido por las laderas del conceptualismo.
El diseñador gráfico emerge a la sombra de la comunicación masiva y sus métodos.El pintor es otro y todos ellos".
"Several artistis coexist in Manuel Zumbado. We may find the creator of videos and the video-installer after travelling through the arduous tracks of conceptualism.
The graphic artist rises from the ledges of mass communication and its methods. The painter is someone else and all of them".
Klaus Steinmetz
Crítico de Arte 1993
I followed the devellopment of his art. I think he is one of the most promising artist of his country.
He seguido de cerca el desarrollo de su obra y pienso que él es uno de los más prometedores artistas de su país.
Dr Norbert Nobis
Sub-Director - Sprengel Museum Hannover 1994
Together with an aggressive, energetic and convulse painting based on gesture and heavily condensed surfaces, Manuel Zumbado has incorporated installation and video as important vehicles of his artistic expression.
In 1991 he presented an installation at the Enrique Echandi Gallery which included a video based on his meditations concerning war in Central America. PAZ EN CENTROAMERICA (Peace in Central America) was also included within the group of works of Costa Rican artists selected by the Museum in Hannover, Germany for an exhibition which stayed for more than a year in this country visiting several other museums.
PAZ EN CENTROAMERICA established a dialogue between the spectator, invited to get involved, by the presence of an empty chair facing a monitor cuddled in the lap of a colorful Central American hammock, broadcasting scenes of war combined with the astonished stare of the artist, his restlessness and fury projected by the gestural marks traced over the aching eyes of an impotent witness.
In 1992 , DIALOGOS (Dialogs) at the GOETHE INSTITUTE in San José, consisted of an overall installation which emphasized the idea of the contradiction between what is said and what we actually see with regard to ecological problems and the protection of Nature in Costa Rica. The dichotomy established between these two different sides of the same problem was the dominating idea. Two monitors facing each other staged the contrast offered by these two dissimilar attitudes. The concept of the staring witness, the political position and the revealing content follow the attitude of PAZ EN CENTROAMERICA.
In 1993 Zumbado was awarded the Aquileo J. Echeverría, distinction given by the Ministry of Culture to the best exhibition of the year; on this occasion Manuel Zumbado presented an exhibition which included painting and installation at the galleries of The Central Bank Museums.
ATRAPADOS (Trapped) played with the idea of imprisonment through the images of a captive dog, secluded at the bottom of some drums within the boundaries of monitors which played the video at serial timing transforming the torment in an endless action.
The animals in ATRAPADOS had a close relationship to the images on the painted surfaces; a visual metaphor of human greed, violence and aggressiveness.
PARAISO (Paradise) was part of this same show and consisted of a series of slides projected on three adjacent walls staging life within a pigpen from sucking newborns to ready for the butcher. PARAISO bitterly comments on the programmed lives of many men in our modern societies.
Zumbado's growing interest for video installation is born out of a certain insatisfaction the artist has developed concerning painting and its possibilities of expression. It has also sprung out of his fondness with the work of certain contemporary artists such as Bruce Nauman, Wolf Vostell, Naum june Paik and the Venezuelan José Antonio Diéz. Videos, images, books, exhibitions, discussions and a permanent attitude towards renovation nourish his new form of expression.
On May 1994, Zumbado attended the Fifth Biennial in Havana, Cuba, where he staged a butchery like scene in which roughly carved wooden pigs hooked on the ceiling, "dripped" blood into video monitors placed under the slabs. Powerful and despairing this critical view of society was completed by paintings on the surrounding walls dominated by butchery like images.
A year later, in 1995 the same installation was presented at the Museo de Arte y Diseño Contemporáneo in San José as part of a collective show featuring participation of Costa Rican artists in different biennials celebrated in the last two years. This time the paintings where not part of the installation, the sculptures alone with the monitors conveyed the artist's idea to the spectator.
It is in 1996 that the Meredith Kelly - Latin American Fine Art Gallery in Santa Fe - held a show which included paintings and an installation named LA CONTRADICCION (The Contradiction). On this occasion Zumbado built a feeble bridge - architectural structure - strong metaphor for the organization of society and our perception of its structures. The enormous size of the bridge became an intrusion inside the space where it stands emphasizing the power and oversized proportion of institutional entities in western societies.
This particular work of the artist can easily be associated with the art of certain contemporary sculptors who are heading towards a type of sculpture conceptualized and named under the label "architectural sculpture" by professor Irving Sandler in his book Art of the Postmodern Era, published by Harper Collins in 1994.
This type of sculpture spins around the idea of the building of structures strongly linked with architecture. It is represented by artists like Siah Armajani in works such as Bridge Over a Nice Triangle Tree (1970 ) or The Art of Bridge Making (1980). Both Zumbado's and Armajani's structures share similarities since they have been based on the concept of "construction of architectural structures" as a metaphor of man's progress and both use the vernacular in the very process and means of its making.
We can also relate Zumbado's sculptural work to that of British artist Ian Hamilton Finley, particularly to the work shown as part of the Inter Arts et Natura (1988) in which bridge-like structures transform the primitive branch into the well polished beam, and in doing so, both review the history of human technology.
We can also relate Zumbado's work with Nat Gooden's invasive structures exhibited in 1990 at Mat's Gallery in London. On the other hand there is a particular affinity in concept as well as form with the installation work of Tadashi Kawamata, exhibited at the Ann Juda Gallery in London in 1990, this installation placed a particular emphasis on structures closely associated to the ideas of demolition and renovation and it "invaded" the gallery's internal space as well as the outside of the building, projecting itself to the street.
Zumbado's bridges obviously address the concept of links; connecting roads, leading ways, whether social, individual, political or ideological. In CONTRADICCION two monitors on both ends of the structure present an all-seeing eye and a non stopping mouth babbling incomprehensive sounds, these images remind us of the ideas in DIALOGOS (1992) expanding the concept to enrich its possibilities of interpretation within this new context.
The frail condition of the bridge speaks of Zumbado's worries about the quality and usefulness of structures of all sorts in western civilization, at the same time it opens to optimistic as well as pessimistic reactions concerning the idea of worn out systems and structures in our culture.
LOS OJOS DEL SEÑOR VELAN SOBRE ESTE HOGAR (The eye of the Lord watches over this home) ( October 1997) is Manuel Zumbado's more recent installation at the Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, this time the spatial relationship between the "bridge" and the space where it stands emphasizes the feeling of an structure which leads to emptiness by abruptly ending in an open abyss.
The structure itself is broken in the middle of its way and within the open space a monitor shows images of hard working men building a brand new ready made bridge. Hope or uncertainty, despair or optimism; the possibility of building new solid structures or just constructing all ready prepared systems will lead the spectator to personal involvement and individual response thus impregnating Zumbado's work with the idea of freedom and individual participation. The work of art and the possibility of building a future where critical attitudes will help men to become the architects of their own lives.
There is a dimension which includes time and history in this bridge and it does not exhaust itself in the rickety structure or in the feeble conditions of materials. Time and the historical make themselves be felt in the contrast between the old which belongs to the structure and the contemporary, represented by the monitor showing the men working with modern technologies. Thus past and present, old and new meet in the contrasting images, materials and physical condition of the objects themselves.
The collision between past and present, primitive structures and monitor, brings about the clash of two cultural repertories, the crash of two spheres of the technical; the bump between two different worlds where past and present constantly intertwine.
The historical dimension can also be inferred from the tension developed in the opposition between inertia and motion made evident by the instability of the changing image in the monitor against the physical forms of the broken structure.
This very same year 1996, Zumbado presents EL PUENTE (The bridge), a new video installation at the Museo de Arte Costarricense, this time a camera records the image of the structure of a bridge painted on the opposite wall, as the spectator approaches the camera's scope the structure is replaced in the screen by his very image.
This ingenious idea questions the viewer in relation to the structure now displaced and replaced by his own image, the spectators responsibility and link to the "bridge" becomes evident and it also questions the structure within the face that watches directly from the monitor.
Simple, rich, direct, EL PUENTE expands the possibilities for the interpretation of Zumbado's images.
In 1997, Manuel Zumbado continues the development of his ideas in painting as well as in installation. This year he shows paintings and installation simultaneously at the Joaquín García Monge Gallery (National Theater) and at the Goethe Institute in San José.
Zumbado's pictorial work carries on the images of bridge-like structures showing change and persistence at the same time. Permanence in the structures themselves and change in the quality and condition of the pictorial surfaces filled with the convulsive and agitated downfall of the collapsed structures; this feeling sensation goes beyond the very limits of the image itself and spreads all over the surfaces invading the whole frantic pictorial space and flooding its boundaries with chaos and disaster.
Zumbado's paintings are now much more abstract than ever before, in fact there is no need for any image to convey the roaring storm like energy which overflows with convulsive strokes giving way to a tempestuous explosion of ferocity that materializes on the canvases. The deliberate restrictions in color and the resultant atmosphere focus the action in the breaking point, from there it furiously expands to the whole area creating chaos everywhere: The collapse becomes a fact we witness in the midst of the violence which haunts us from the painted surfaces.
In these paintings all reference to particular circumstances vanishes and Zumbado reaches a timeless dimension from which he questions humanity and its responsibility towards history, touching the very heart of human violence.
According to Zumbado's opinion history develops in cycles and humanity can move straigthforward or backwards depending on the awareness and care present in a given span of human history, decisively man is responsible for the direction he gives to his own destiny.
In order to transmit this idea in his new installation he uses images and concepts that were explored in the past by Edward Muybridge, who tried to analyze 'movement' departing from still photographs in experimental work based on serial images photographed and then "reconstructing" the process of movement by means of a "Phenakistoscope" or "zoetrope" based on the rotation of cylinders or dishes with serial images obtained through programmed photography.
Following the example Zumbado accomplishes the illusion of motion through the demonstration of the synthetical analysis of movement photographed from life. Thanks to this device Zumbado creates in his installation an illusion of dynamism in the image of a man moving on top of a series of structures at different speeds and in different directions, through this process Zumbado constructs the images that comprise the visual metaphor of man's responsibility in history's development. Every type of structure, whether political, social, religious or ideological is built by man as he "constructs" the building of history.
INTERVENCIONES (Interventions) is accompanied by a series of drawings and it expands until it appropriates the building itself; the viewer will see with surprise how Zumbado "takes" the Goethe Institute building in an action similar to those of Christo. Zumbado's bridge prolongs itself from the building's front towards the street, incorporating itself to the urban landscape.
This type of artistic action is quite unusual in our country that is why the contribution of the Goethe Institute is certainly invaluable in helping the development of contemporary attitudes and ideas within the boundaries of our artistic "milieu", it proves the genuine interest of the institution of compromising with the artistic development of serious experimental contemporary art in the country.
This attitude contributes to foster social experience of the artistic through "public art".
Manuel Zumbado's art derives from the admiration and thinking originated around his knowledge of the production of artists like Klaus von Bruch, Olaf Metzel y Dieter Kiessling whose work has been included in important exhibitions like Metropolis celebrated in Berlin (1991). Serious important books on the subject like Video Sculpture Retrospektive und Aktuell (1963-1989) published in Köln, Germany by Dumont Publishers have also been a source of inspiration for the Costa Rican artist.
Strong, explicit, thoughtful, critical but poetic Manuel Zumbado's structures show the work of an inquiring artist full of vitality and strength continuously searching for new ways of expression and keeping the consistency of his critical attitude towards life and existence.
Efraím Hernández Villalobos.- Historiador de Arte., July 1997.
En la pintura e instalaciones que dieron inicio a su carrera, este artista abordó una particular temática de lo animalístico: la bestia, era el sujeto en inminente acecho. En adelante el tema logró influir otras manifestaciones suyas como la video-instalación, se propuso afectar la psique del espectador con singulares ambientes y objetos; la fiera que se apropia y transmuta al Yo, lo salvaje --reminiscencia neoexpresionista-- a contrapelo con un ser desposeído (minimizado por el pathos); la dicotomía del poder-no poder.
En las instalaciones con maderas, añade a la memoria fragmentada del material la oposición entre lo edificador y lo entrópico; puentes derruídos por la violencia que se posesiona de su estructura, la deconstruye y evoca un nuevo giro al sentido de lo indómito.
Luis Fdo. Quirós, director de proyecto, curador
A partir de mañana comienza la exposición Frontera Imaginaria, en la Galería Sofía Wanamaker, del Centro Cultural Costarricense Norteamericano. La ocasión reúne a siete artistas plásticos costarricenses quienes abordan el tema de la identidad nacional.
Los "ticos" pecamos de Narcisos y para colmo de males no somos tan bellos. Estamos enamorados de una imagen propia que no es idéntica, no es la reflejada por el espejo. Esa identidad interiorizada como la propia en el fondo es una imagen distorsionada. Al menos así lo perciben los artistas plásticos reunidos en la muestra Frontera Imaginaria.
Para ellos, creadores, surgió la pregunta de qué somos, cómo somos y por qué somos; la respuesta no fue ni positiva ni halagüeña.
Curaduría en jefe
La inquietud partió de Vivianne Loría, graduada en Historia del Arte en la Universidad de Costa Rica y curadora de la exposición. Desde noviembre pasado, ella, junto a Pedro Arrieta, Victoria Montero, Joaquín Rodríguez del Paso, Claudio Fantini, Emilia Villegas, Jorge Albán y Manuel Zumbado emprendieron el reto de crear su versión plástica de la identidad costarricense.
Ellos dicen que es la primera vez que un grupo de artistas plásticos se reúne a trabajar comandados por la batuta de una curadora en jefe. Según Jorge Albán "la relación fue netamente dialogal", durante la cual Loría realizó varias visitas a los talleres para curar la exposición en la marcha.
Las flores del mal
La obra de Joaquín Rodríguez del Paso representa un jardín. Su propuesta consiste en tres cuadros (aunque no es un tríptico) de flores exóticas y hermosas pero a la vez amenazantes. Estas se van descomponiendo hasta expresar su verdadera esencia.
Para él tiene que ver con la Suiza centroamericana, el jardín de América, el paraíso terrenal, el país sin ejército y por tanto pacifista, y la democracia por excelencia. Todas definiciones-lugares comunes del credo tico de la supuesta "superioridad".
Victoria Montero también recurre a elementos referidos a la naturaleza pero incorpora la figura humana: en una cama de guarias moradas yace un niño rubio y regordete. Ella critica el que "los costarricenses seamos lo que los otros nos dicen que somos y esas características son casi siempre estereotipos".
El ideal de la identidad no solo se relaciona con el color de la piel sino con la cultura comercial de los Estados Unidos. La artista crea su obra inspirada en la iconografía de las etiquetas y anuncios de productos importados del vecino del Norte, de finales del siglo pasado y principios de este.
'Porta a mí
Pedro Arrieta hace un estandarte en el cual combina expresiones cotidianas tipicamente costarricenses. Esas que nos hacen sonreír avergonzados porque connotan una actitud displiscente y desapegada de nosotros mismos. "De por sí", "porta a mí", "si lo decís me quito", "puretada de gente".
Para Arrieta estas frases desdicen al costarricense, ese lenguaje nos evidencia: "Los ticos no asumimos compromisos, ni somos exigentes y no nos hemos detenido a pensar adonde nos llevará esa actitud ante la vida".
Emilia Villegas habla sobre la indiferencia pero desde la perspectiva del poder. En una obra titulada Los nublados del día se refiere a algunos monumentos de próceres de la patria, entre ellos, los de León Cortés y Daniel Oduber. A Juan Santamaría lo baja de su pedestal.
Villegas patentiza la relación irónica entre la grandilocuencia del discurso político y la actitud indiferente de los oyentes. Para ella la ingobernabilidad se trata de disimular con la proliferación de imágenes. "Son intentos de la oficialidad por contener, por hacer presente lo que es ausente."
Jorge Albán diseña su obra partiendo de la inseguridad ciudadana. Para ello fotografía casetillas de guardas pues "son parte definitoria del paisaje urbano actual" y las contrasta con la violencia interior simbolizada con un grotesco tatuaje de un ángel empalado. Toma los colores patrios rojo, azul y blanco para darles contenidos diferentes. Así dejan de significar el valor, la nobleza y el pacifismo para convertirse en significantes del miedo a la creatividad y a la confrontación . "Somos una pequeña patria limitada."
Sin Norte ni Sur
Claudio Fantini construye una calecita de siete caballos con la forma del mapa de Costa Rica, que gira hacia un lado y hacia el otro. Encima hay un gran paraguas al revés que contiene el agua a punto de desbordarse.
Este carrusel no concibe una dirección determinada: "es un movimiento que no lleva a ninguna parte, como si la dirigiera una brújula extraviada", dice Fantini.
Finalmente las estructuras de madera de Manuel Zumbado siguen obsesionando su creatividad. En este caso, asegura el artista, se trata de las estructuras del sistema costarricense. "Son andamios viejos y somos testigos de su deterioro." "El puente no es malo. Lo malo es que uno vaya por la mital del puente y se caiga."
"Las culturas son mapas de significado que vuelven intangible al mundo"
PETER JACKSON, geógrafo 1989, National Gaeographic.
"Los sueños y las pesadillas están hechos de los mismos materiales, pero esta pesadilla dice ser nuestro único sueño permitido: un modelo de desarrollo que desprecia la vida y adora las cosas"
Eduardo Galeano, "Ser como ellos" 1992
Desarrollar un proyecto que plantee una reflexión sobre la contemporaneidad del hombre en nuestros dias , no es una tarea fácil , dada la complejidad de la comunicación y el diálogo entre seres humanos en medio de proyectos globales, económicos e informativos. Esta complejidad alcanza niveles de ambiguedad, donde la propuesta internacional es generar un ser humano, más uniforme, mientras tanto en algunos lugares del mundo la información y los esquemas globales no tienen entrada, pienso en algunas comunidades de nuestro país,por ejemplo que no tienen accseso a las redes internacionales de información, interned , cable o las más elementales teléfono o la televesión misma; generando eventualmente una brecha mayor entre unos y otros.
Partiendo de lo anterior, desde hace algunos meses atrás, en coincidencia con los objetivos de la Bienal, yo ya había venido reeplanteandome una nueva directriz para mi trabajo y este es para mi uno de los temas más apasionantes de nuestro tiempo. La lectura de los mapas, desde la perspectiva física de las divisiones de los paises, sino desde la pespectiva cultural, hacen del mundo un lugar casi ilegible , donde la determinaciones fisicas planteadas por el hombre mismo, no tienen ninguna validez; cito el ejemplo en este momento donde precisar la frontera de Nicaragua en relación con Costa Rica , sí establecieramos un mapa de llamadas telefónicas entre los nicaraguenses residentes en nuestro país y el suyo (dada la inmigración que alcanza ya más de medio millon de nicaraguenses ). Donde vamos a definir esa frontera sí culturalmente ya de por sí, es dificil de establecer. Las fronteras culturales hacen del mundo un lugar nuevo, donde vamos a tener multiples lecturas y es claro que la acentuación de las diferencias pueden marcarnos más aún, donde las políticas internacionales marcan una pauta a la standarización de los seres humanos.
El uso de las metafóras es para mí un recurso importante, sobre todo cuando se quiere hablar de una visión de lo humano como definición, en vísperas de un nuevo siglo, un nuevo reto, un nuevo vuelo. Creo que el hombre ha venido forjando su historia dentro del calor de su cultura , siempre amparado a estructuras, ya sean estas económicas políticas y sociales. Estos tres conceptos anteriores de estructura, mapa y vuelo, me han llevado a la reflexión de la siguiente propuesta:
Construir una estructura de vuelo (aeronave) de gran escala alrededor de unos 7 metros de longitud de extremo a extremo de sus alas , donde se puedan observar sus componentes estructurales, cubierto apenas de un forro de papel traslucido que efectivamente me proporcione una permiabilidad visual de su estructura. Metáfora del vuelo que el hombre ha tomado desde sus orígenes por encontrarse así mismo y la busqueda incansable por autodefinirse cotidianamente, por esta razon me lo planteo colgando en la parte superior del espacio o galería.
En la parte inferior, justo debajo del aparato colocaría un video-proyector dirigido al avión en función de pantalla de proyección, donde se prodrán observar mapas que nos enseñan diferente divisiones que se han ido forjando desde la perpectiva cultural de los diferentes lugares del mundo, mapas que nos muestran regiones del mundo por zonas de manifestaciones religiosas, mapas de lenguas , mapas de lenguas indígenas, mapas de cultivos, mapas de geografía , mapas del comercio entre pueblos, mapas de comunicaciones , mapas de vuelos.
En un momento en que se estructura una globalización donde desaparecen los diferencias culturales, sustentada en que la deferencia genera distancia, es lo que nos aleja el uno del otro.
Es precisamente aquí el lugar donde se requiere una lectura de la estructura combinada con mapas y zonas que conforman un aparato de vuelo de zonas y regiones indefinibles, donde imperan valores de cultura que entendidos de la mejor manera, van a conformar una heterogeneidad universal que pueda enriquecer al ser humano, anhelo metafórico de que nos acerca al otro.
Detalles técnicos
El aparato se concretará con materiales de fácil construcción, de manera prefabricada con láminas de playwood. Cola de madera, clavos pequeños y tornillos de madera. Estructura liviana que colgará del techo del espacio con cables de acero calibre 12.
Proyecto:
Adjunto un CD con las fotografias de los planos del aparato volador, ademas de unas palículas de formato pequeño para ser vistas en explorer o Netscape. Preferiventemente en formato MAC (incluyo una copia de software ).
Ademas de algún material bibliografico de otros proyectos realizados anteriormente.
... Poder volar cuando la tarde muera
entre fugaces lampos ambarinos
y oponer a los raudos torbellinos
el ala fuerte y la mirada fiera.
Huir de todo lo que sea humano;
Embriagarme de azul . . . Ser soberano
De dos inmensidades: mar y cielo,
"Vuelo supremo", Julián Marchena.
Con "Vuelos para meditar", Manuel Zumbado ofrece al público una pintura novedosa, diferente a aquella que conocemos y asociamos con el pintor. Ahora las superficies antes densas y violentas adquieren una nueva dimensión que las hace translúcidas, cambiantes, indefinidas, informes y mucho menos agresivas.
Los nuevos contenidos han modificado la paleta, transformado la superficie pictórica y variado los aspectos técnicos.
Las figuras dominantes son el cielo y un pequeño avión que recuerda los albores de la navegación aérea.
En las distintas pinturas el avión alza vuelo, se remonta en el azul, se agita entre nubes de tormenta y se desploma en vertiginosa caída hasta estrellarse envuelto en llamas contra el suelo.
Volar fue por mucho tiempo el sueño de los seres humanos y el vehículo mítico que cobijó las aspiraciones de libertad y cambio, de trascendencia y progreso. Alcanzar el sol y más allá, consumió los desvelos de Dédalo e Icaro, incentivó las geniales invenciones de DaVinci y nos condujo hasta las máquinas voladoras de los hermanos Wright.
Todas estas instancias ilustran ese deseo de conquista, de romper fronteras y superar barreras tan relacionado a la transformación, al avance, al progreso, al movimiento; en fin, a los procesos de la vida y su sentido.
En los lienzos de Zumbado el avión y los cielos se convierten en las metáforas de este ancestral deseo de trascender, de ir más allá, de abrir nuevos horizontes, de pasar de un estado a otro, o simplemente de existir.
Máquina y naturaleza son sinónimos de las fuerzas en juego en esa travesía accidentada que llamamos vivir; a veces certera y decidida, otras veces perdida entre la bruma a punto de sucumbir.
Las superficies pictóricas de los nuevos cuadros de Zumbado, por la naturaleza de su ejecución, trasmiten con propiedad la dificultad de la faena, lo impredecible del espacio que debe surcarse y plantean la inminencia del conflicto entre la tarea emprendida y las condiciones del vuelo. La atmósfera cambiante permitirá el goce en la elevación, el disfrute de remontarse o condenará la travesía a la tragedia de la caída.
El espacio informe, acentuado por las manchas logradas con el "accidente controlado", plasma el "vacío" mutante por el que transita el impulso de navegar.
Aunque parezca muy nueva la idea, podemos encontrarla de alguna manera comprendida en discursos anteriores del pintor: en las estructuras inútiles que colapsan y se estrellan contra el suelo y en sus instalaciones donde el hombre alado emprende como Sísifo una tarea que parece irremediablemente condenada a volver sobre sus pasos una y otra vez.
El ser humano, por la fragilidad de sus acciones a lo largo de la historia, constantemente debe rehacer el esfuerzo de su tarea vivencial. Elevarse y volar, remontarse en el infinito azul, pero también caer e iniciar la tarea una vez más.
En "Vuelos para meditar" existe un conflicto entre lo natural y lo cultural que se ofrece también como veta de significación: travesías para reflexionar en lo precario de la condición humana, en lo futil de sus creaciones.
La vida, el ideal y la realidad, la gloria y el fracaso; el devenir de la historia como resultado de la interacción entre cultura y naturaleza son ideas que nos sugiere la contemplación de
la serie de telas que marcan un nuevo capítulo en la obra de Manuel Zumbado.
Efraím Hernández V.
San José, agosto, 2000.
Manuel Zumbado se va bien arriba en su próxima exposición, una muestra de acrílicos de gran formato en la que explora el vuelo como tema .
PARA MANUEL ZUMBADO, un avión no es solo un avión: él le acredita sus propias sensaciones: "Es vuelo, paso por la geografía, comunicación; es cercanía de unos con los otros; es cruzar el océano; representa un poco la nostalgia y el anhelo de ir más allá...". No solo lo afirma sino que lo imprime con brocha en su exposición Meditación de un vuelo para una bienal.
El trabajo, que está abierto al público en la Galería Enrique Echandi, es una muestra de acrílicos de gran formato, un tamaño que siempre ha sido de su gusto.
Trabajar bajo la inspiración de un vuelo no es nuevo para Manuel, quien ya lo había hecho anteriormente en la Bienal de La Habana (Cuba). En ella participó con un avión de ocho metros de envergadura-. La muestra recién estrenada viene a ser una extensión de los temas que ha tratado.
En cuanto a la técnica, en Meditación de un vuelo para bienal, Zumbado sigue trabajando la luminosidad, los colores traslúcidos y las figuras difuminadas que trató en su anterior exposición: Transmutaciones, muestra en la que combinó plástica y escenificación.
"Estoy trabajando el acrílico como si fuera una acuarela, con figuras más difuminadas, con mucha, mucha agua. La idea es crear una especie de misterio. Basta con observarla para encontrar, después de un momento, cosas que a primera vista no estaban", comenta el artista.
Manuel aclara que esta exposición no será el regreso al caballete después de incursionar en las instalaciones y el video, sino que se trata más bien de un planteamiento muy libre con texturas y visos de arte contemporáneo.
-¿Cuáles serían los parámetros para entender el arte contemporáneo si sigue siendo una manifestación subjetiva?
-Para mí, es necesario echar mano al equilibrio entre forma y contenido: es ahí donde podés encontrar una respuesta de lo que es el arte contemporáneo.
-¿Cómo convencería de lo contrario a quienes siguen pensando que la pintura abstracta no tiene sentido?
-Me parece que la gente que no pueda entender una pintura abstracta carece de sensibilidad en todo el sentido plástico de la palabra. Tiene que ver con la sensibilidad del goce estético de la forma y del color.
-¿Es una cuestión de cultura?
-De educación, en la medida en que el gusto evoluciona.
-¿Por qué escoge el gran formato para esta exposición? ¿Qué halló en él?
-Los grandes espacios generan. En mi caso personal, es magnificar la mancha, ampliar el goce por la pintura misma. El formato se vuelve más intenso, aunque, claro, también hay pinturas pequeñas que son mejores que las grandes.
-Usted siempre habla de su padre, Manuel Zumbado Ramírez, y lo califica de "obrero muy ingenioso". ¿Qué heredó de él que lo hizo pintor?
-La creatividad.
-¿Ha detectado qué lo lanza a pintar?
-Es algo que no puedo evitar. Para mí es toda una descarga interna emocional. Hay gente que va al estadio a gritar; yo, lo que hago es pintar. Si pasa el tiempo y no pinto, se me vuelve un problema.
-¿Qué aporta la pintura a un hombre?
-Lo ayuda a entender su entorno. Hay gente que ha visto, durante toda la vida, un paisaje, y nunca ha creído que sea bonito; pero, si alguien lo pinta, empieza a verlo hermoso o terrible, según sea el caso.
-¿Es su estudio su espacio ideal?
-Sí; estoy muy contento con él. Tiene luz, pero, sobre todo, espacio.
-¿Qué es belleza en este momento de la historia?
-La belleza la encuentro en la medida en que puedo ser feliz. Si jugar con mis hijas me hace feliz, eso es belleza. Para mí, la belleza tiene una relación directa con la felicidad.
-¿Cómo se despierta la sensibilidad?
-Pienso que es una asociación perfecta con otros elementos: con el sentimiento, con la felicidad; tiene que ver con solidaridad, con la armonía con la naturaleza, con el mundo completo. En la medida en que desarrollés todo esto, sos más sensible.
Cuando era estudiante de arquitectura, Manuel Zumbado se escapaba de clases para pintar; desde que es artista plástico se escapa de la tela para dedicarse al montaje de sus estructuras. El resultado: exposiciones que siempren combinan plástica y escenificación, como la que realiza actualmente en el Museo de Arte y Diseño Contemporaneo.
Pintor de pocos trazos y gran fuerza expresiva, Manuel Zumbado siente que la pintura no le exige suficiente trabajo manual y por eso se enfrasca en la confección de planos, organigramas, cabinas, cámaras, efectos de luz, para montar sus video-instalaciones, una excusa creativa que le permite explotar la veta familiar de operarios e inventores de máquinas, ya que la relación con su padre y sus hermanos se teje con telas de alambre.
Nacido en 1964, Zumbado se crió en un ambiente de fábrica, una industria familiar instalada por su padre en San Rafael Abajo de Desamparados, "un hombre muy ingenioso, un obrero de verdad", que diseñó gran parte de sus máquinas de trabajo. "La creatividad no es exclusiva de los artistas" -sostiene- y quizás por eso el pintor la busca por caminos poco aconsejados.
Transmutaciones, muestra abierta al público desde el 14 de abril y hasta el 26 de mayo, en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, Antigua Fábrica de Licores (FANAL), comprende tres instalaciones y una serie de cuadros donde el artista retoma una vieja afición popular por los espectáculos callejeros y las ferias de pueblo, como la mujer sin cabeza, el hombre-lobo, la mujer-largarto, donde la curiosidad se impone por más simple que sea el truco.
En La cabina, vemos a un Manuel Zumbado que se transforma en su propia escultura de hombre-jaguar y donde cada espectador puede mutar en un trabajo escultórico. Dicho en palabras de Rolando Barahona, director del Museo, el artista "crea situaciones reales que permiten al espectador ser parte de la experiencia artística".
La segunda de sus instalaciones, El Péndulo, es una idea sobre la cual ya ha trabajado (la montó en el Instituto Goethe en 1997), basada en la fotografía experimental de fines del siglo pasado y en los inicios del cine.
Esta vez, Zumbado presenta una versión mejorada del phenakistoscope, aparato de animación inventado por los precursores del cine, al cual le colocó una cámara de video, una pantalla de gran formato y una luz estroboscópica para proyectar la ilusión del movimiento y la ilusión de vuelo.
Contador de chistes, conversador de largo aliento, la cultura visual de Zumbado tiene una fuerte influencia del neoexpresionismo y de los video-instaladores, corrientes iniciadas en Alemania, país que lo marcó estéticamente a partir de un viaje efectuado en 1989.
Recurrente en algunos temas como la fusión de lo animal y lo humano (con el cual ganó el premio Aquileo Echeverría en 1993) y el efecto visual de El Péndulo, lo más significativo de Zumbado en esta exposición son sus cuadros.
Disolvencias
Rostros que miran a través de una ventana mojada, pupilas fracturadas por un golpe de agua, facciones que se desvanecen con la lluvia, implican un rompimiento con respecto a su pintura anterior, calificada por el historiador de arte Efraím Hernández Villalobos como "agresiva y convulsa, enraizada en la gestualidad".
Los chanchos, los perros, bodegones y puentes que fueron el sello distintivo de Zumbado, así como sus texturas densas, parecen haber cedido a la figura humana y a nuevas técnicas que tratan de dar al acrílico un tratamiento de acuarela, de maquillaje diluido en atmósferas húmedas y profundamente evocativas.
La lluvia como estado de ánimo, esas caras absorbidas por la humedad ambiente, fueron trabajadas a manguerazo limpio, una técnica de "shock" que no necesariamente recomienda. ¿Cuánta agua y a qué presión debe salir? Sólo Manuel sabe. Muy osado de su parte meter la pintura bajo el chorro y ver qué pasa.
Ya sea por obra de la casualidad o por haber cerrado a tiempo el tubo, lo cierto es que Zumbado logró interiorizar la lluvia en esas caras femeninas que se escurren lentamente, las disolvencias tan comunes al cine son plasmadas en el lienzo por este hijo pródigo de Desamparados, cuyo taller tiene todo el aspecto de un galerón industrial que entona con la fábrica y la comuna paterna en la que está inmerso.
Transmutaciones muestra un cambio genético en la pintura de Zumbado, más preocupado por la luminosidad, por colores traslúcidos y figuras difuminadas. Obedece a una necesidad interna de evolucionar, de "no apegarse a nada, que es un sentimiento muy contemporáneo", explica.
Estos estandartes que ondean en la sala de exhibición, incluyen al hombre que se escapa de la máquina de animación para conservar las alas que El Péndulo le quita, un homenaje a Edward Muybridge, el famoso investigador de la locomoción y autor de la secuencia fotográfica utilizada en la ilusión del vuelo.
Cuando toma el pincel y se olvida de toda la tarea técnica y operaria que demandan sus instalaciones, Zumbado alcanza un nivel de sugerencia y expresividad que contrasta con su afán de fundir vídeo y pintura, escultura y mecánica del movimiento.
Como parte de la presencia nacional en los eventos del Mundial de Fútbol que se celebra en
Alemania, el artista Manuel Zumbado ha construido un espacio de instalación con
componentes diversos que combinan lo pictórico con objetos seleccionados para configurar
una dimensión poético-evocativa con el tema del fútbol.
La pieza evade los motivos e imágenes tradicionalmente asociados para representar este
deporte y plantea -por medio de íconos que sintetizan la idea del juego como competencia
amistosa y práctica cultural e identataria- asociaciones vinculadas a la memoria y el recuerdo
de las experiencias compartidas desde la niñez en torno a este deporte de gran difusión
mundial.
Las pinturas que definen el espacio de forma semicircular están realizadas con una técnica
espontánea que enfatiza las virtudes del accidente controlado y las sugerencias de las veladuras
de la acuarela y los empastes texturizados. Estas calidades pictóricas conceden a la instalación
una peculiar dimensión estética poco usual en el tratamiento de temas de este tipo.
Las superficies así logradas resultan sugestivas y su fuerza evocadora ofrece una metáfora
personal del pintor acerca del deporte como comunicación y encuentro y especialmente como
memoria y espacio de identidad e identificación.
Cada pintura estructura en sus manchas informes la sugestión del juego tal como se practica
popularmente desde la infancia en espacios sociales lúdicos a manera de remembranza de una
experiencia compartida por miles y miles de ciudadanos del mundo.
Desde el "campo" de juegos más rudimentario hasta el balón que golpea las mallas de un gran
estadio con una anotación y los implementos de equipo necesarios para la práctica del deporte,
cada figura en esta instalación, sintetiza objetos y acciones que se convierten en íconos
laudatorios del evento celebrado.
La instalación realizada en esta ocasión es parte de una experiencia iniciada hace muchos años
por Manuel Zumbado, quién practica esta forma de hacer arte desde tiempo atrás.
Zumbado posee una larga trayectoria como artista instalador en obras que incluyen elementos
de carácter tecnológico combinados con elementos más tradicionales como la pintura y la talla
en madera.
Esta historia se inicia con "Paz en Centroamérica" (1991), video-instalación seleccionada entre
las obras que visitaron varios museos alemanes durante los años 1992 1993 como parte de la
exposición Kunst aus Costa Rica: Die Expressionistischen Tendenzen.
Varios museos del país han albergado sus instalaciones, así en 1993 "El Paraíso" y "Atrapados"
formaron parte de su exposición en los Museos Banco Central.
En 1996 Zumbado realiza varias instalaciones para el Museo de Arte Costarricense ("El Puente")
la Meredith Kelly Gallery ("Contradicción") y el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo ("Los
ojos del Señor velan por este hogar"). Al año siguiente el Instituto Goethe, presenta "Intervención" y "El Péndulo" en su sede de San
José,
El Museo de Arte y Diseño Contemporáneo monta en el año 1999 las instalaciones "El Péndulo"
y "La Cabina".
Recientemente, el Museo de Arte Costarricense incluyó en su guión una versión de la
instalación con que Zumbado participara en la V Bienal de la Habana en 1994.
Manuel Zumbado es un nombre importante entre los pioneros de la instalación en el arte
costarricense.
En esta ocasión la instalación preparada para el Forum Deutsches Museum en München se
acoge a un carácter lúdico y sugerente de tono celebrativo que invita al goce de la experiencia del deporte y el compartir de la camaradería entre las naciones.
En el interior del círculo sugerido por las telas del fondo cuelgan unos balones que lentamente
destilarán los colores de nuestra bandera sobre el piso cubierto por la figura de otro balón
sobre el cual podemos leer un mapamundi. La caída seriada de los colores de la bandera patria,
azul, blanco y rojo, terminará por dibujar un tejido de colores a través de los cuales se trasmite
el deseo de ofrecer al mundo la amistad de nuestro país a través del símbolo de nuestra
bandera.
La obra que no estará terminada hasta el momento en que los tintes se agoten adquiere así una
dimensión de proceso que repite la acción temporal de la celebración del acontecimiento
deportivo que se evoca con la instalación.
Zumbado "entrega" con los colores que simbolizan al país un mensaje de amistad y afecto y
confirma la importancia del deporte en la formación de las experiencias de muchas culturas en
las que la práctica de este deporte está unida a los procesos de construcción de identidad
social.
Efraín Hernández V.
Historiador y Curador
Universidad Nacional
Mayo 2006
Kunst und Leidenschaft
Forum Deutsches Museum, München, Fußballweltmeisterschaft 2006.
Als Teil der nationalen (costaricanischen) Präsenz im Rahmen der Fußballweltmeisterschaft in
Deutschland, hat der Künstler Manuel Zumbado eine Ausstellung geschaffen, die sich aus
verschiedenen Elementen zusammensetzt. Diese Elemente verbinden das Malerische mit
ausgewählten Gegenständen, um eine poetisch- evokative Dimension zum Thema Fußball zu
schaffen.
Im Stück werden die traditionellen Motive und Bilder, die mit Fußball verbunden werden,
vermieden. Mittels Ikonen wird dafür eine künstliche Vorstellung erschaffen, das Spiel als
freundschaftlichen Wettbewerb und als eine kulturelle und identitätsschaffende übung zu
betrachten. Verbunden werden damit die Erinnerungen früherer Jahre, die in Zusammenhang
mit diesem Sport, weltweite Verbreitung finden.
Die Malereien, die den halbkreisförmigen Ort abstecken, sind aus einer spontanen Technik entstanden, die nachdrücklich die Tugend des kontrollierten Unfalls, Vorschläge aus
Aquarellschatten und die Füllung des Textes betont.
Diese malerische Beschaffenheit verleiht der Ausstellung eine eigentümliche ästhetische
Dimension, die sonst wenig Anwendung für dieses Thema findet.
Die damit geschaffenen Inhalte stellen sich als spannend heraus und ihre Kraft präsentiert eine
persönliche Metapher des Künstlers, der sich dem Sport in Form von Kommunikation,
Aufeinandertreffen und besonders durch Erinnerung und als Medium für Identität und
Identifikation annähert.
Jedes Gemälde gliedert in seinen unförmigen Flecken die Idee des Spiels, ebenso wie man es
seit der Kindheit gerne in sozial spielerischen Orten ausübt, als eine mit tausenden Bürgern der
Erde geteilte Erinnerung.
Vom rudimentären Spielfeld bis zum Ball der die Maschen eines großen Stadiums trifft, durch
Aufzeichnung und die notwendige Ausführung der Ausstattung um den Sport auszuüben, stellt
jede Figur in dieser Ausstellung die Ziele und Aktionen künstlich her, die sie in bejubelte Ikonen
des gefeierten Ereignisses verwandelt. Die Ausstellung die zu diesem Ereignis verwirklicht wird, ist Teil der Erfahrung, die Manuel
Zumbado, der diese Art Kunst zu produzieren seit langem ausübt, gemacht hat und macht.
Zumbado weißt einen langen Lebensweg als Künstler auf, der in seinen Werken Elemente
technologischen Charakters in Kombination mit mehr traditionellen Elementen wie Malerei und
Holz, montiert.
Diese Geschichte begann mit Frieden in Zentralamerika" (1991), eine Video Montage,
ausgewählt aus Werken die in verschiedenen deutschen Museen in den Jahren 1992 und 1993
als Teil der Ausstellung Kunst aus Costa Rica: Die Expressionistischen Tendenzen" gezeigt
wurden.
Verschiedene Museen des Landes haben seine Montagen ausgestellt - 1993 bildeten El
Paraíso"(Das Paradies) und Atrapados"(Gefangene) Teil der Ausstellung in den Museen der
Banco Central (Zentralbank).
1996 stellte Zumbado verschiedene Montagen im Museo de Arte Costarricense (El Puente"- die
Brücke), in der Meredith Kelly Gallerie (Contradiccion - Widerspruch) und im Museo de Arte y
Diseño Contemporáneo (Los ojos del Señor velan por este hogar) die Augen des Herrn wachen über diesen Ort) aus. Im nächsten Jahr präsentiert das Goethe - Institut die Werke Intervención" (Eingriff) und El
Péndulo" (das Pendel) in seinem Sitz in San José .
Das Museo de Arte y Diseño Contemporáneo zeigte im Jahr 1999 die Montagen "El
Péndulo" (das Pendel) und "La Cabina" (die Kabine).
Erst vor kurzem nahm das Museo de Arte Costarricense eine Version seiner Montage mit
welcher er 1994 bei der V Biennale in Havanna/ Cuba teilnahm, in ihren Katalog auf.
Manuel Zumbado ist ein wichtiger Name unter den Wegbereitern der costaricanischen
Montagekunst.
Bei diesem Ereignis hält sich die Montage, die für das Forum Deutsches Museum in München,
an einen spielerischen und anregenden Charakter und lädt zum Vorgeschmack auf das Erlebnis
Sport und das Teilen der Verbundenheit zwischen den Nationen ein.
Im Innern des Kreises, der angedeutet wird durch den Vorhang im Hintergrund, hängen Bälle,
die langsam ihre Farben wie die Farben der Flagge Costa Ricas ändern. Sie hängen über dem Boden, der bedeckt ist durch einen anderen Ball auf dem wir die Weltkarte lesen können. Das
Wechseln der Farben der Flagge von blau zu weiß und rot, schließt mit dem Zeichnen eines
Gewebes aus Farben. In diesem wird der Wunsch überliefert, der Welt die Freundschaft Costa
Ricas durch das Symbol der Flagge Costa Ricas entgegenzubringen.
In dem Kunstwerk, das nicht beendet ist bis zu dem Moment in dem sich die Farben
verschleißen, wird somit eine Dimension des Prozesses erlangt, der die zeitliche Aktion der
Feier zur sportlichen Anerkennung, die in der Montage wachgerufen wird, wiederholt.
Zumbado überliefert mit den Farben, die Costa Rica symbolisieren, eine Botschaft der
Freundschaft und Zuneigung. Er zeigt die Wichtigkeit von Sport bei der Formung von
Erfahrungen vieler Kulturen, in denen dieser Sport den Prozess der Konstruktion der sozialen
Identität vereint.
Efraín Hernández V.
Historiker und Kurator
Universidad Nacional